12 de enero de 2017

Lalibela - Biet Ghiorgis

Tengo que reconocer que, al contemplarla por primera vez, tuve las mismas sensaciones que Stendhal al visitar la basílica de la Santa Cruz de Florencia. Apabullado, inmóvil, permanecí allí un buen rato con la boca abierta...  sabiendo, sin ninguna duda, que estaba ante algo único.